Identificarse

Identificarse

¿Truco o tratamiento?

                                                                                                                                                        

    No cabe duda. Este libro es la obra definitiva sobre la realidad de la medicina alternativa. Singh y Ernst, analizan con detalle y profundo conocimiento del tema, las cuatro modalidades más populares de la conocida como medicina alternativa: la acupuntura, la homeopatía, la quiropráctica y la fitoterapia. Y lo que es más importante, han logrado una verdadera lección de teoría del conocimiento de principio a fin, ya que conceptos centrales de la investigación farmacológica -como aleatorización o doble ciego- están presentes a lo largo de todo el libro. Además, incorporan reflexiones sobre el lenguaje usado, las emociones implicadas, la percepción sesgada y la intuición, de forma que aluden continuamente a las formas de conocimiento principales. Al final del libro, aluden también a otras modas supuestamente terapéuticas con las que se construye un emporio económico que puede tener consecuencias muy negativas para un público que, ingenuamente, puede ser confundido y engañado por un efecto placebo que sigue siendo muy inferior a los efectos terapéuticos de la medicina convencional.

Ciencia, filosofía y racionalidad

    

     Pocos filósofos han tenido suficiente dominio de las ciencias naturales como para recomendar con fundamento que filosofía y ciencia no pueden darse la espalda. Es el caso de Jesús Mosterín. Este libro es especialmente adecuado para quien se asome a la relación entre ambas disciplinas, y quiera indagar en lo que se aportan mutuamente. ¿Cree usted que la filosofía actual puede ignorar los descubrimientos de la ciencia? ¿Cree que la filosofía es o sigue siendo un estorbo para el avance científico? Si ha contestado afirmativamente, este libro le ayudará a entender lo motivos por los que debería corregir ese error. En pasajes puntuales del libro, ayudará al lector tener conocimientos básicos de física, pero como la temática fundamental es la filosofía de la ciencia, podrá comprenderse el papel de la razón y la reflexión, como formas de conocimiento para aproximarnos a la realidad en las ciencias naturales. Mosterín recoge aspectos metodológicos e históricos que han significado importantes hitos en la historia del conocimiento.

Convencidos, pero equivocados

                                                                                                                                                                  

    Uno de los aspectos más interesantes y que dan pleno sentido a la reflexión sobre el conocimiento, es descubrir sesgos, creencias, y falsedades que uno ha asimilado sin saber bien por qué. En Convencidos, pero equivocados, Thomas Gilovich analiza algunas de esas creencias, y explica los motivos por los que, en lugar de poner en práctica hábitos mentales que ordenen con un mínimo de sentido crítico los datos que aporta la realidad que nos rodea, nos dejamos llevar por supuestos “hechos” de los que estamos seguros, pero que no son ciertos. En este libro, Gilovich, aporta ejemplos de los sesgos que afectan a formas de conocimiento como la percepción, el lenguaje, la memoria o la emoción, y creencias sin fundamento en áreas como las ciencias humanas o las matemáticas.

Decisiones instintivas

                                                                                                                          

     La importancia de este libro de Gerg Gigerenzer, es que trata sobre una forma de conocimiento menos frecuentemente documentada que otras: la intuición. No abundan los libros que traten esta forma de conocimiento, por lo que es una lectura fundamental para profesores e interesados en la materia. Siempre a partir de situaciones experimentales y reales de la vida cotidiana, Gigerenzer aporta una perspectiva opuesta a la de Daniel Kahneman, ya que argumenta que la vía alternativa que representa la intuición, es útil y acertada en más situaciones de las que la inclinación clásica por la razón y la percepción, nos hace pensar. La heurística del reconocimiento, por ejemplo, es uno de los recursos intuitivos que da mejor resultado que una aproximación analítica y metódica para dar con la verdad.

El cisne negro

                                                                                                                                     

     Quienes tengan conocimiento de lo que representó David Hume en la historia de la filosofía, nos permitirán la licencia de calificar a Nassim Taleb como "el Hume contemporáneo". Si el primero, con su escepticismo moderado, puso en entredicho la capacidad que los racionalistas de su época atribuían al ser humano para llegar al conocimiento en cualquier ámbito –tanto en las ciencias naturales como en la metafísica- el segundo, produjo en la actualidad, un efecto comparable con El cisne negro. A partir de su experiencia en gestión económica, y aplicando la metáfora del cisne negro a muchos ámbitos de la actualidad, Taleb demuestra que sabemos mucho menos de lo que creemos, que nuestra capacidad para prever ciertos acontecimientos y sus consecuencias es prácticamente nula, y que teorías y explicaciones que nos damos, no pasan de ser falacias narrativas, con las que pretendemos autoconvencernos de que tenemos un conocimiento del que carecemos.

 

El gorila invisible

                                                                                                                               

    La concepción más ingenua del conocimiento y cómo conseguirlo, lo reduce casi todo a algo tan sencillo y común como ver lo que nos rodea o escuchar lo que se oye; es decir, que apuesta radicalmente por la importancia de la percepción empírica. No dudaremos en absoluto de la importancia de los sentidos como forma de conocimiento, sin embargo, en El gorila invisible, Christopher Chabris y Daniel Simons demuestran a partir de casos reales, las tremendas limitaciones y los frecuentes sesgos que afectan a nuestra percepción. En consecuencia, creer que ésta es un fiel reflejo de la realidad es una simpleza. Pero el contenido de este libro va más allá, y el lector encontrará ejemplos de ilusiones cognitivas que afectan a diversas áreas de conocimiento –tanto de las ciencias naturales como de las humanas- así como reflexiones sobre la fiabilidad de otras formas de conocimiento, como la intuición.

 

En busca de la memoria

                                                                                                                                   

     No es habitual que los grandes investigadores consigan explicar su proceso de evolución científica e intelectual. En este gran libro, Eric R. Kandel fusiona sus propios recuerdos familiares y los episodios más duros de la historia del siglo XX, con el largo proceso de investigación que le llevó a descubrir los fundamentos biológicos de la memoria, y por el que recibió el Premio Nobel. Kandel tiene la amabilidad de poner a un nivel asequible para el público en general, aspectos de neurobiología que quedan clara y gráficamente explicados. Al narrar su propia evolución, Kandel ilustra a su vez el proceso por el que diferentes científicos -colegas suyos a los que siempre nombra- hacen pequeñas y sucesivas aproximaciones al problema que se están planteando, de forma que muchos episodios de sus descubrimientos son ejemplos fehacientes de conocimiento compartido en las ciencias naturales.

Imperiofobia y leyenda negra

                                                                                                                                               

    Sabemos que la Historia es el área de conocimiento en la que más frecuentemente se manipula, se distorsiona, o se altera la realidad. Sin embargo, demostrarlo fehacientemente, está al alcance de muy pocos. Eso es precisamente lo que consigue María Elvira Roca Barea en este deslumbrante libro. El lector descubrirá que también él había asumido acríticamente lugares comunes muy arraigados, sobre distintos imperios, pero especialmente sobre la leyenda negra española. Y además, comprenderá los mecanismos interesados que los crean y los divulgan, hasta convertirlos en verdades que, además de asumidas, resulta una osadía cuestionar. Si la Historia aspira a ser conocimiento, tiene necesariamente que marcar distancia con la ficción superficial y políticamente interesada. Una lectura imprescindible para comprender el problema de conocimiento más frecuente al que se enfrentan los verdaderos historiadores, y que llevará al lector a extrapolar sus conclusiones a muchas situaciones del presente.

Irracionalidad: el enemigo interior

                                                                                                                                     

     Pese a que hace dos siglos que se superó la tradición ilustrada griega -según la cual somos fundamentalmente seres racionales- y es ya un lugar común que nuestra condición es mucho más humilde, pues no nos son ajenos los mecanismos impulsivos, mecánicos y emotivos del mundo animal, no es fácil encontrar una recopilación tan extensa y variada de situaciones reales que lo demuestran como este libro de Stuart Sutherland. Posiblemente sea uno de los mejores clásicos sobre la razón como forma de conocimiento, pero no sobre sus mecanismos de inferencia, sino sobre las limitaciones y motivos que demuestran su ausencia en multitud de situaciones y áreas, así como cómo corregir nuestros errores. De ahí que las alusiones a la percepción, las ciencias humanas, las matemáticas, la historia e incluso la ética, conviertan este libro en un pequeño gran compendio sobre teoría del conocimiento.

La inteligencia fracasada

                                                                                                                                                    

    Pese a que este libro de José Antonio Marina no es propiamente un libro sobre teoría del conocimiento, el lector encontrará en él un compendio de diferentes aspectos que encajan perfectamente en lo que necesita, por tratarse de cómo  distintas formas de conocimiento -el lenguaje, la razón, la emoción-  pueden aplicarse y encauzarse con acierto, o pueden conducir al más rotundo fracaso. El autor salpica su investigación con casos reales de principio a fin, de forma que quede patente, ay, que la estupidez está a la vuelta de la esquina. Y puede deberse tanto al desequilibrio en el uso de los medios que aplicamos, como a una mala elección de los fines que perseguimos. Así pues, en lugar de exaltar la capacidad de una inteligencia que pocos tenemos, la clave para evitar el fracaso es más bien ponerse a salvo de una estupidez que puede afectar incluso al más inteligente. Lo contrario, su éxito, se mide en el grado de felicidad y en la calidad de la convivencia lograda, aspecto en el quien triunfa es el verdaderamente inteligente.

La mente de los justos

                                                                                                                                             

    La gran virtud de este libro de Jonathan Haidt, es su versatilidad, por la variedad de áreas y formas de conocimiento que trata. En la primera parte, se formula la relación entre la intuición y la razón, mediante una gran metáfora: el elefante y el jinete respectivamente, de forma que Haidt adopta una visión humeana, según la cual primero se decantan las intuiciones, y la razón les da cobertura después. En la segunda, se recupera la olvidada selección de grupo, como vía a través de la cual se han formado los fundamentos éticos que explican la dialética egoísmo-altruismo. Las diferencias políticas entre la izquierda y la derecha, son consecuencia de poner el peso en diferentes módulos éticos, potenciados evolutivamente. Y en la tercera, trata sobre los resortes del colectivismo -el interruptor de la colmena- como origen del paso entre lo sagrado y lo profano, por lo que aborda cuestiones relativas a los sistemas indígenas y religiosos. Todo ello, en base a una verdadera investigación en las ciencias humanas.

Las ciencias sociales como forma de brujería

                                                                                                                                           

      Un gran clásico –difícil de encontrar y más bien olvidado- este libro de Stanislav Andreski es una irónica reflexión sobre las maniobras intelectuales con las que algunos científicos sociales han intentado hacerse merecedores del estatus de científicos ante la opinión pública. Desde la aparente medición y cuantificación objetiva de cuestiones humanas, el sectarismo subyacente de las tendencias ideológicas, hasta el uso de un lenguaje mixtificador, Andreski se propone desvelar las maniobras con las que algunos ídolos de las ciencias humanas en su época, a los que reprocha su falta de rigor y honestidad intelectual, realizan maniobras de prestidigitación ante un público deslumbrado por una nueva forma de brujería. El daño infligido se constata, por ejemplo, en el sector en el que más psicólogos, sociólogos y pedagogos son contratados –la educación- con una eficiencia inversamente proporcional al número de especialistas contratados.  El autor confía, sin embargo, en que el paso del tiempo, permitirá distinguir la farsa de las verdaderas aportaciones al conocimiento.